
Shakira volvió a bailar en Barranquilla
Después de 19 años, Shakira volvió a cantar y bailar en un concierto de gira en su tierra natal. La última vez que se presentó en Barranquilla fue en noviembre de 2006 con su gira "Fijación Oral", ocasión en la que cantó junto a Joe Arroyo, como invitado.
Con dos fechas vendidas en su totalidad, Shakira llegó a la capital del Atlántico el pasado fin de semana para ofrecer el primer y segundo show de “Las mujeres ya no lloran World tour” en el país. Sumidos en la histeria colectiva, la ciudad cuyo nombre, la cantante, puso en el radar del mundo actual cuando dijo: “En Barranquilla se baila así”, se entregaba a través de 116.000 espectadores coreando sus canciones en el Metropolitano durante las dos fechas del show en vivo.
Barranquilla que desde enero se entrega al festejo pagano de la tradición local a través del precarnaval ofreciendo un respeto casi venerable en el calendario, ya había ‘cedido’ a cambiar la estricta fecha de “La guacherna” el desfile nocturno del último viernes de precarnaval para celebrarse por primera vez un sábado, con la intención de que la gente pudiera asistir a este encuentro con la hija favorita de la ciudad, a desarrollarse jueves y viernes de Guacherna.
Las largas filas de personas acampando con el sol inclemente expuestos al caluroso clima de la región Caribe con la intención de asegurar un buen lugar en el concierto; las ventas populares en los alrededores del estadio, las interacciones digitales y personales en torno al concierto, los homenajes a la artista: toda una ciudad entregándose a la Shakimanía en lo que fue la estancia de la artista en la ciudad que durante el fin de semana dejó, según informes de la Alcaldía de Barranquilla más de 67 mil millones de pesos en ganancias para la ciudad.
Durante ambos conciertos Shakira volvió a cantar “Te olvidé”, del maestro Antonio María Peñaloza, el himno caribeño al despecho, esta vez acompañada por músicos de la región como Tato Marenco, Rubén de la Hoz, Julio Campo, Toño Amador y otros más que conformaron el grupo de millo soñado, a quienes además se les uniría la reina del Carnaval, Tatiana Angulo. En “Barranquilla me quedo” del Joe Arroyo fue interpretada junto a Chelito de Castro, mientras Shakira seguía con su sombrero vueltiao. Y haciendo un recorrido por su carrera musical, ella misma se entregó al público barranquillero que tanto la aclamaba. Fue una comunión mutua de la que Shakira se despedía con un emotivo: “¡Hasta siempre, Barranquilla! ¡Son mi gente!"
Durante su estancia en Barranquilla, Shakira tuvo tiempo hasta para carnavalear. Y es que, cómo bien reza el dicho “quien lo vive es quien lo goza”, la artista no podía desaprovechar la ocasión para que sus hijos conocieran el sabor de la fiesta con la que ella misma creció.
Camuflados bajo los disfraces de una comparsa, enmascarados y maquillados para la ocasión la artista junto a su familia disfrutó el Carnaval como se vivía en sus inicios: desde el bordillo.
Ya mencionaba el escritor Kirvin Larios en una reflexión a través de sus redes sociales la relevancia filosófica más allá del disfrute: “Tal vez Shakira no lo sabe pero ha recuperado el bordillo como quintaesencia de una fiesta ciudadana, tumbó los muros y vallas publicitarias y ha gozado desde el margen, disfrazada y de incógnito para que nadie arruine su gozadera”.
Bordillo que, posteriormente, se convierte de manera burlesca en un lugar “turístico” de la ciudad, en el marco de una festividad que nos permite entender que el carnaval también se trata de burlar las vicisitudes y que la mamadera de gallo constituye una forma de expresión ante las agonías de la vida misma.
Hoy su gira llega a la capital del país con un público expectante que reúne gran parte de las regiones colombianas y ella lo sabe.